
Patricia Zúñiga Mitchell
Defensora de Derechos Humanos, de la Tierra y del Agua en el Oasis de Pica
Patricia Zúñiga Mitchell es una defensora de la tierra, del derecho humano a la cultura, el agua y al territorio. Es licenciada en sociología, agricultora, investigadora y lideresa indígena.
Contenidos: Sede Regional INDH Tarapacá | Fotos: Michael Quezada Pérez

Raíces y memoria
Patricia Zúñiga Mitchell nació en una familia agricultora de Pica, donde heredó no solo la tierra, sino también la memoria de una lucha histórica: su bisabuelo, Crescencio Zúñiga Hualtalcho, fue uno de los agricultores expropiados en el valle de Quisma.
Esa herida —silenciada en la historia oficial— marcó su vida y le dio la convicción de que el agua no es simplemente un recurso, sino un derecho humano esencial, un bien común y un legado ancestral que no puede ser arrebatado.
Su infancia, vivida entre Lima y Pica, le permitió valorar el arraigo y el vínculo con la tierra. De sus ancestros y ancestras recibió lo que ella llama «un pedazo de paraíso, el oasis regado por vertientes donde brotan frutas en miedo del desierto más árido del mundo». Ese lugar, dice, le ha entregado la fuerza, el amor y la sabiduría para defenderlo frente a quienes buscan transformarlo en mercancía.
Trayectoria como defensora de derechos
Patricia ha dedicado su vida a articular la defensa del agua, la tierra y la cultura de su pueblo a través de múltiples espacios comunitarios y organizativos, entre los que destaca su labor como:
- Dirigenta agrícola en Pica, levantando la voz por los derechos de campesinos y campesinas.
- Presidenta de la Asociación de Guías de Turismo de Pica, promoviendo un turismo con pertinencia cultural.
- Presidenta del Frente de Acción Territorial, espacio clave en la defensa comunitaria del territorio.
- Dirigenta del Consejo Territorial Quechua de Pica, integrando la voz indígena en la gestión de recursos.
- Presidenta de la Asociación de Propietarios Agrícolas.
- Cofundadora de la Fundación Pica Tarapacá, plataforma para la visibilización del patrimonio natural e hídrico del oasis.

«El desierto me ha entregado la fuerza, el amor y la sabiduría para defenderlo frente a quienes buscan transformarlo en mercancía»
— Patricia Zúñiga Mitchell
Además, ha investigado y expuesto en ámbitos académicos y comunitarios sobre la memoria de la expropiación del valle de Quisma y el patrimonio hidráulico de Pica, consolidando una narrativa que combina saberes ancestrales, experiencia territorial y fundamentos científicos.
«Sin agua es inevitable el desarraigo, y la historia ya ha demostrado que los pueblos pueden desaparecer si no se protege lo esencial para su vida»
— Patricia Zúñiga Mitchell

Patricia enfrenta diariamente un escenario adverso: la falta de comprensión institucional sobre la finitud del agua, el avance del cambio climático y la persistencia de visiones extractivas que amenazan el equilibrio del oasis. Pero sigue dedicando su vida a a transformar la memoria en acción y a incidir en las comunidades desde un trabajo activo para visibilizar, denunciar y educar, con el objetivo de que la historia del despojo de Quisma no vuelva a repetirse. Frente a la invisibilización, su estrategia ha sido la palabra, la organización y la memoria.

Su visión desde los derechos humanos
Para Patricia, defender el agua es defender la vida. En su mirada, el agua no puede ser reducida a acciones financieras ni a un bien sujeto a transacciones: es un elemento cultural, ritual y espiritual que honra a las comunidades con su presencia.
Su lucha se enmarca en los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA), en el derecho humano al agua y al territorio y en los derechos colectivos reconocidos en instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Patricia recuerda que la verdadera sustentabilidad está en la agricultura tradicional, en los conocimientos de manejo hídrico transmitidos por generaciones. Allí radica no solo la resiliencia ambiental, sino también el derecho a mantener la identidad cultural, la soberanía alimentaria y la permanencia en el territorio.
Reconocimientos y logros
Mensajes a la juventud y a la ciudadanía:

«A la juventud le diría que cada vez que tomen agua, se pregunten de dónde viene; que cuando disfruten una fruta, recuerden que fue cultivada gracias a conocimientos ancestrales en uno de los desiertos más extremos del planeta. La defensa del agua y de la tierra no es solo de los agricultores: es tarea de todas y todos, porque solo así garantizamos la vida presente y futura en nuestro territorio».
Galería de fotos

Reseña elaborada a partir del testimonio íntegro de Patricia Zúñiga Mitchell
Agradecimientos al Centro Social y Cultural Agrupación Nefertitis de la Región de Tarapacá.


