
Yokonda Montero Pérez
Defensora de los derechos de las personas trans
Yokonda Montero Pérez es una defensora de los derechos de las personas trans de la Región de Tarapacá. Destaca por su trabajo como representante de la primera organización de la diversidad sexual de la región: Centro Social y Cultural Agrupación Nefertiti.
Contenidos: Sede Regional INDH Tarapacá | Fotos: Michael Quezada Pérez

Raíces y memoria
Yokonda Montero Pérez nació en Iquique en 1963. A los 14 años fue expulsada de su hogar y debió vivir y trabajar en la calle durante la Dictadura. Como persona trans vivió distintas violencias por su identidad, como detenciones “por ir vestida de mujer”, rapadas (corte de pelo) forzadas, violencia física, psicológica y torturas.
En sus relatos comenta que, al igual que ella, muchas compañeras fueron expulsadas de los establecimientos educacionales por ser personas trans. En el período, las personas no denunciaban por miedo o desconocimiento de los protocolos y de sus derechos. Como muchas no tenían familia o redes de apoyo, durante la Dictadura se refugiaban entre ellas. Desde esa memoria, Yokonda sostiene que el Estado tiene una deuda histórica de reparación para las mujeres trans que sobrevivieron a la dictadura, muchas de las cuales quedaron sin prestaciones de salud ni acceso a vivienda.
Trayectoria como defensora de derechos
Entre los años 70s y 80s, Yokonda fue de las primeras mujeres trans en visibilizar el transformismo en Iquique. Integró el grupo artístico comunitario “Travesti Norte Show”, que realizó presentaciones en canchas y espacios públicos, frecuentemente interrumpidas por la policía.
Con la pandemia del del VIH/Sida, la discriminación se agudizó, el trabajo sexual se precarizó y la pobreza se expandió. Para sostenerse, organizaban shows por $100 o $500 pesos y repartían lo reunido entre todas las participantes.
La desaparición repentina de Vanessa McClery, compañera del grupo, marcó su trabajo. Vanessa contrajo VIH, se enfermó de SIDA y se distanció. Tras unos meses, regresó con ceguera y extrema delgadez, no contaba con acompañamiento médico, psicológico, ni social. Sus compañeras trataron de ingresarla a la casa de acogida de Nuestra Señora del Carmen, pero la rechazaron por ser mujer trans, utilizando como argumento que el recinto estaba dividido entre hombres y mujeres. Frente a esto, Yokonda y sus compañeras convocaron a la prensa y entraron con Vanessa en brazos sin autorización, denunciaron la discriminación argumentando que el lugar recibía recursos públicos y exigieron su admisión formal.

«Me subo en un sillón y digo: ¡Maricones tenemos que organizarnos! ¡Ya basta que nos discriminen! Nos estamos muriendo de SIDA (…) Nadie nos atiende nacimos y morimos prostitutas, maricones: ¡Vamos a luchar por nuestras vidas y derechos!»
— Yokonda Montero Pérez
Al poco tiempo, Vanessa falleció, lo que impulsó recordar su memoria en el evento conmemorativo «Vigilia Internacional en Memoria de las Víctimas del Sida». Transformando el duelo en organización y exigibilidad de derechos.
Así nació el Centro Social y Cultural Agrupación Nefertitis. Inicialmente fueron 30 fundadoras, hoy participan 18 integrantes, 8 de ellas están desde el inicio de la agrupación.
Desde Nefertitis, Yokonda trabaja por la salud integral (física y mental), la prevención del VIH, el buen trato institucional, el respeto a la identidad y la creación de espacios seguros en servicios públicos y establecimientos educacionales. La organización funciona, además, como canal comunitario de denuncias frente a vulneraciones diarias.

Su visión desde los derechos humanos
Aunque existan leyes de inclusión y equidad de género, la violencia y la discriminación persisten. Para Yokonda, la defensa de derechos implica:
Su propia experiencia ha evidenciado una deuda historia en materia de derechos humanos y diversidades sexo-genéricas: Fue la primera persona en Tarapacá en cambiarse el nombre y demandar al Estado, antes de la ley vigente. El proceso tomó un año y medio, con derivaciones a médico legista y varias vulneraciones institucionales. Esa vivencia reafirma su llamado a capacitar a las y los profesionales.
Reconocimientos y logros
Mensajes a la juventud y a la ciudadanía:

A las juventudes:
«Cuídense, estudien y sean lo que sienten. Enamórense con respeto y luchen por sus convicciones. Empodérense, aprendan y enseñen a quienes vienen detrás. Yo inicié cuando la calle estaba llena de espinas; hoy está un poco más limpia. Sigamos abriendo el camino para que nadie quede en la precariedad».
«Organícense, aprendan de la historia y transmitan ese aprendizaje. La defensa de derechos es intergeneracional».
A la comunidad:
«Escuchen a las y los jóvenes, y defiendan la igualdad en el estudio, el trabajo y la vida cotidiana».
Galería de fotos

Reseña elaborada a partir del testimonio íntegro de Yokonda Montero Pérez
Agradecimientos al Centro Social y Cultural Agrupación Nefertitis de la Región de Tarapacá.




