El Consejo del Instituto Nacional de Derechos Humanos ha reconocido con el Octavo Premio Nacional de Derechos Humanos 2026 a Alicia Lira Matus por su destacada trayectoria y trabajo por la justicia transicional y la memoria histórica del país.

Alicia Lira: defensora de la memoria

Nacida en Concepción el 8 de noviembre de 1948 y siendo la tercera de trece hermanos, tuvo una infancia marcada por el trabajo y una juventud en la que desempeñó el rol de dirigenta sindical. Casada con Felipe Rivera en 1970, tras el golpe militar de 1973, ella y su esposo pasaron a la clandestinidad. En 1986, la CNI asesina a su marido en venganza por el atentado cometido contra Augusto Pinochet. Ante esta tragedia y la detención de su hermano, Alicia se unió a la Agrupación de Familiares de Presos Políticos. Luego se integró a la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), la cual preside desde 2009 exigiendo verdad y justicia. 

Al asumir la presidencia de la AFEP, Alicia conformó un equipo jurídico voluntario que presentó más de 1.250 querellas por víctimas de la dictadura. Además, logró que la Corte Suprema emitiera un autoacordado permitiendo a la Agrupación ser parte de los procesos legales. Otra contribución fundamental fue impulsar la publicación de libros para rescatar la memoria y visibilizar a niñas, niños, adolescentes y mujeres ejecutadas políticas. 
 
Además del rol de presidenta de la AFEP, es vocera de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. Su destacada labor le permitió publicar tres libros de memoria con apoyo del Ministerio de las Culturas y la Universidad de Chile. En 2023, fue la primera persona en recibir la «Medalla Derechos Humanos y Democracia» de dicha universidad. 
 
Aunque suma más de 18 premios en diversos ámbitos, valora profundamente el cariño de las pequeñas organizaciones comunitarias a las que siempre asiste, destacando su valioso trabajo en terreno acompañando a organizaciones, inaugurando memoriales y participando en actos de memoria en zonas como El Salvador, Malleco, Biobío, Llanquihue, Valdivia, Viña del Mar, Magallanes, Curacautín y Osorno. A esta labor de memoria se suma un firme rol político, interpelando a los poderes del Estado en las comisiones del Congreso para exigir que toda iniciativa legislativa respete los estándares de derechos humanos.
 
Alicia Lira superó las políticas de olvido proyectando su lucha a nivel internacional. Desde 1988 participó en tribunales y campañas en Turín, Estocolmo y Londres, donde siguió el proceso a Pinochet (1999) y asistió al Tribunal Russell (2014). Destaca su crucial rol como Observadora de Derechos Humanos en Palestina (2015), en el proceso de paz de Colombia (2016) y en el juicio al dictador Ríos Montt en Guatemala (2016). Asimismo, ha enriquecido foros sobre justicia y paz en México, instancias de ONU en Chile y seminarios en Cuba hasta 2024.
 
 

*Información basada en los datos proporcionados en la postulación de Alicia Lira al Premio Nacional.